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Dandy (1986) Electric Dreams

Uno de los aspectos que más atractiva hace la retroinformática es la cantidad de historias solapadas, de vivencias y personajes, de pequeños y grandes conflictos, que con el tiempo han ido documentándose y nos han revelado la compleja evolución de una industria hoy brillante. DANDY es en apariencia un título que adopta sin más la fórmula instaurada por el mítico Gauntlet, pero esconde más tras su fachada. Mucho más.

Fue creado originariamente por John Howard Palevich para el ordenador Atari 800, y ciertamente crea un esquema de juego muy similar al que luego popularizaría Gauntlet. En el juego original, de gran simplicidad gráfica, existen mazmorras laberínticas generadas con bloques gráficos, puedes recoger comida/llaves/bombas, hay generadores de enemigos que se abalanzan en gran número, y avanzas en general equilibrando la consecución y uso de las llaves. La mecánica, la jugabilidad, el modo en que atacan enemigos en masa, todo ello desprende un aroma en verdad muy similar a Gauntlet y no es difícil reconocer aquello que lo hizo famoso. Y por no mencionar que permite participar en la partida a cuatro jugadores, precisamente una de las señas de identidad de la recreativa de Atari.

Gauntlet se apropió de todo ello y lo hizo grande, popular, atractivo, con la posibilidad de elegir personaje entre magos, bárbaros, valkirias y elfos, y arrasando en los salones recreativos. La ausencia de créditos y el nulo reconocimiento a Palevich desembocó en una demanda que se resolvió con el regalo de una recreativa original por parte de Atari, un precio quizá no tan bajo ahora que el coleccionismo está tan de moda pero sin duda anecdótico al lado de los beneficios que Gauntlet obtuvo.

DANDY llegó a los ordenadores de 8 bits de la mano de Electric Dreams, recayendo la adaptación de ZX Spectrum en manos de Simon Dunstan y RamJam Corporation. La primera diferencia apreciable nada más empezar a jugar es el barroquismo gráfico y el uso de texturas en suelos. No se puede negar el atractivo gráfico del juego aunque a cambio pagaremos con cierta confusión en la acción. Las pantallas son estáticas y se suprime aquel scroll de Gauntlet tan afortunado, aunque este hecho no desvirtúa el programa.

El protagonista (una suerte de diminuto Cálico Electrónico que dispara proyectiles) deberá escapar de cada uno d elos niveles de la enorme mazmorra donde estamos atrapados. Carece del atractivo de un elfo o un mago pero es fácil de controlar y se mueve con la suficiente soltura. Será en todo caso frecuente despistarnos con los cambios de pantalla o tras utilizar unos conductos que comunican unas zonas con otras: no sabremos durante unos segundos ni en qué lugar hemos reaparecido lo que ocasionará seguramente una pérdida de puntos de energía muy importantes.

Nuestro objetivo concreto es recoger cuantas más llaves mejor para ir progresando en cada mazmorra hasta alcanzar las escaleras que nos introducen en un nuevo nivel. La energía no para de descender y sólo podremos mantener el nivel encontrando la suficiente comida. La gracia del asunto es que si no somos suficientemente ordenados, en el trayecto no conseguiremos las llaves precisas para llegar a la salida de la mazmorra. Por eso es necesario investigar a conciencia cada rincón si no queremos acabar atascados. Esto evidentemente no será fácil dada la acumulación de enemigos, que en las primeras fases parecen un tanto aletargados pero que luego se encargarán de darnos caza más eficazmente.

Las partidas son de duración media, y esto no debe hacer que nos confiemos demasiado. Aunque al principio parece que podemos hacer concesiones y prescindir de energía a cambio de pasar por determinados sitios infestados de enemigos, a la larga nos acordaremos de cada unidad de energía perdida.

El Spectrum contó con una familia de juegos inspirados en Gauntlet como Into de Eagle´s Nest, Duet, Druid o Mr Weems & The She Vampires (de los mismos autores de Dandy). De entre todos ellos sin duda Dandy es de los ejemplos más notables, con el añadido de que nunca estará claro quién era clon de quién. Los verdaderos afortunados somos los usuarios, que podemos disfrutar tanto de unos como de otros.

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Valoracion: 81% Firma: Jesús Martínez del Vas

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Jesús Martínez del Vas (1973) es Arquitecto, Dibujante y una de las personas que más sabe del Spectrum. Nos ilustra con su arte y sus conocimientos tanto en la web, con interesantísimos artículos, como en el Podcast con sus charlas que nunca querrías que terminaran. También es un ávido coleccionista que cuenta con uno de los más completos catálogos de cintas de Spectrum en nuestro país. Responde al nick JMV, vive en Madrid y lo encontraréis por aquí casi seguro junto a un lápiz y un cassette.

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2 comentarios

  1. En efecto, un juego que aparentemente está en la estela de los "Gauntlet" y compañía, pero sólo eso: aparentemente.
    "Dandy" requiere, para intentar alzarnos con la victoria, de un tipo de estrategia totalmente diferente a la que podíamos usar en la mayoría de los juegos de este estilo. Hay que tener mucho cuidado con cómo y dónde nos movemos, no perder tiempo pero sin ir a lo loco, eliminar en muchos casos a los enemigos imprescindibles,…
    Todo ello hace que el juego tenga una dificultad elevada (yo allá por finales de los 80 lo adquirí en el pack 10 Computer Hits 4, y estuve a punto de completarlo, pero nunca lo logré).
    Un juego interesante, vistoso en sus gráficos y colorido, pero que hubiese necesitado pulirse más en otros aspectos para ser realmente destacable.

  2. Primero fue Dandy y después Gauntlet.Recuerdo con muchísimo cariño las partidas junto a mi hermano mayor a este título entrañable. Mi ávatar va dedicado a el con el más sincero de los respetos, fue un gran desconocido pero para mí Gauntlet nunca existió. Dandy es el original juego de mazmorras.

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