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Silent Service (1987) Microprose

¡Lanzad esos malditos torpedorls sexsuales, jarl!

Uno de los géneros que más sufría en el Spectrum debido a las limitaciones de la máquina era el de la simulación. Y no por falta de ganas de los creadores, ya que en los primeros años fueron lo suficientemente temerarios para lanzar sin complejos simuladores de aviones comerciales como Flight Simulator o incluso de cazas de combate como el Fighter Pilot.

Por ello, quizá podamos pensar que una simulación de submarinos como Silent Service tiene poco atractivo. Si detrás está el genio de Sid Meier quizá merezca la pena cambiar de opinión. Intentaré explicaros por qué deberíais darle una oportunidad a este magnífico juego.
En primer lugar, tendremos un pequeño lastre con el apartado gráfico, ciertamente elemental. La parte de mapeado se limita a representar con símbolos muy sencillos los barcos, destructores o submarinos, careciendo de todo interés. Las escenas dentro del submarino tienen igualmente poca brillantez, escasamente cinco pantallas para controlar parámetros de navegación, averías o la propia cubierta. De tener un aspecto visual más elaborado hablaríamos de una de las grandes obras maestras de Spectrum. Para ello os recomiendo acudir a las versiones de otros ordenadores, que sí que al menos mejoran visiblemente este aspecto (la jugabilidad es casi idéntica) o pasar directamente a la segunda parte en ordenadores de 16 bits (PC o Amiga).

Es el desarrollo del juego en sí lo que lo convierte en algo especial. El programa nos sitúa en el Pacífico, en plena guerra mundial. El original es una caja de cartón muy bonita con un completo manual de instrucciones, en el que se nos detallan tácticas de combate y maneras de atacar a convoys. Ya entonces nos llama la atención imaginar si seremos realmente capaces de ejecutar todas aquellas complejas acciones. Y vaya si se puede.

Tenemos varias opciones de juego como por ejemplo ataques a convoys (ideales para ponernos a prueba), patrulla (la más parecida a una aventura) o práctica, junto con opciones de dificultad y opciones de realismo: torpedos que pueden fallar, visibilidad reducida, maniobrabilidad tuya y del enemigo, etc… Una vez metidos en harina, lo principal será resituarnos con el mapa para saber dónde están nuestros enemigos. Con ayuda del periscopio (si estamos sumergidos a poca profundidad, si no no podremos usarlo) o desde cubierta deberemos identificar el tipo de barcos por su silueta: nuestros objetivos serán los cargamentos o los jugosos petroleros, y debemos cuidarnos de los temidos destructores.

Con el periscopio y el mapa podremos evaluar velocidades y trayectorias para lanzar nuestros torpedos, pero con precaución ya que revelaremos nuestra posición a los destructores, que se lanzarán a perseguirnos. Es de destacar que podremos realizar acciones como navegación silenciosa en la que perderemos el radar pero esquivaremos a los enemigos (tendremos que cuidar el ruido del motor), ataques en superficie con ayuda de armas convencionales, o maniobras en las que podremos sorprender al enemigo emergiendo en situaciones estratégicas. Habrá momentos en que haya que esquivar cargas de profundidad o lidiar con graves averías que pueden hundirnos en el fondo del océano, y podremos incluso esperar a la noche para, una vez solventados nuestros problemas, poder gozar de un mayor sigilo y lanzar el ataque definitivo. La climatología puede afectar también a nuestra visibilidad. Para abreviar trayectos sin que aparezcan barcos o dinamizar largas persecuciones, tenemos la opción de acelerar el tiempo, que será clave. También existe la opción de repostar en puertos, y a medida que nuestra patrulla de guerra se alargue veremos cómo nuestras condecoraciones engordan así como nuestro rango. Aumentar la lista de bajas a niveles espectaculares se convertirá en un auténtico vicio.

Todo ello, una vez que se domina, es fácil de llevar a cabo (pero difícil de hacerlo realmente bien) lo que hace que la experiencia sea realmente atractiva. Las situaciones delicadas y las acciones brillantes pervivirán en nuestra memoria como una grata experiencia.
Es un juego al que si decidís darle una oportunidad descubriréis que es de los más absorbentes del catálogo de Spectrum, y os lo dice un usuario al que los submarinos le echaban realmente para atrás. Desde entonces he mirado con otros ojos las películas del género y he apreciado en su justa medida la manera genial en la que se ha aprovechado la escasa capacidad del Spectrum para crear tal diversidad de complejas y profundas situaciones.

Por eso Sid Meier es un genio.

Valoración: 82%

Más información:WOS
Firma: Jesús Martínez del Vas

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jmv

Jesús Martínez del Vas (1973) es Arquitecto, Dibujante y una de las personas que más sabe del Spectrum. Nos ilustra con su arte y sus conocimientos tanto en la web, con interesantísimos artículos, como en el Podcast con sus charlas que nunca querrías que terminaran. También es un ávido coleccionista que cuenta con uno de los más completos catálogos de cintas de Spectrum en nuestro país. Responde al nick JMV, vive en Madrid y lo encontraréis por aquí casi seguro junto a un lápiz y un cassette.

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8 comentarios

  1. Para mi memoria el Gunship es y será el mejor simulador para ZX Spectrum. Con su manual tocho, con sus cientos de combinaciones de teclas para dominar el helicóptero…

    Cuando uno completaba una misión se sentía como si la hubiera realizado de verdad.

  2. Sí, el Gunship era una pasada. Leo, si yo creo que estamos de acuerdo con lo de los gráficos, otro tema es el porqué son como son: por memoria es imposible que sean más elaborados. Como ya digo, es un juegazo y se llevó horas y horas y horas de mi tiempo.

  3. Hasta que no saquen un simulador de primera comunión o algo similar creo que jamás me veré jugando a éste tipo de juegos. Éste Silent Service lo publicitaban incesantemente en la micromanía en la época y, como otros tantos, nunca pude jugarlo por mi innata incapacidad para los simuladores.

    Quizas cuando madure algún año jugaré a juegos "serios" 😉

  4. Este juego era impresionante. De lo mejor de Microprose. Es increíble que nunca hay olvidado una misión que jugué. Tenía el submarino averiado, no funcionaba el timón. Y un acorazado rondándome en la superficie. Era subir y acertar con el torpedo que me quedaba sin poder maniobrar. Pues eso, ascendí y disparé….acerté !!!. Era increíble la cantidad de averias que podía sufrir el submarino. Muy completo. La caja una pasada como todas las de Microprose. Era mi favorito junto con Project stealth fighter.

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