juegos

Return of the Jedi (1989) Domark

Star Wars fue indudablemente una saga cinematográfica sagrada durante los 80 y buena parte los 90 (hasta que llegó la segunda trilogía, amada por unos y odiada por otros). El universo creado por George Lucas aterrizó, como no podía ser de otra manera, en el ocio electrónico del momento. Hubo luces pero también alguna que otra sombra. Por supuesto hoy vamos con la luz, la última entrega de la trilogía original y un juego que se desmarcaba sobremanera de los dos juegos que hacían alusión a los capítulos IV y V ¿A qué esperas?

Han Solo ha sido liberado de su encierro en carbonita, Luke está de vuelta con la lección aprendida, Leia dispuesta a llevar a la rebelión a la victoria y R2D2 y C3PO juntos de nuevo para dar juego tras su separación forzosa en el capítulo V. Lando Calrissian, los ewoks y el resto de la flota rebelde nos esperan para derrotar a Darth Vader y el mismísimo emperador en la nueva y temible Estrella de la Muerte.

La batalla final ha comenzado. Inspecciona a conciencia el Halcón Milenario, hazte con los controles de una moto jet y prepárate para asaltar un Scout Walker imperial pues tendrás que pilotar todos estos vehículos si quieres escapar de un futuro oscuro dominado por el imperio galáctico. Llega la hora del retorno del héroe, llega la hora de la venganza: Return of the Jedi.

Loading

Antes de nada recordar que Return of the Jedi se presentó como un arcade de la mano de Atari un año después del estreno del mítico capítulo VI que cerraba la primera trilogía creada por George Lucas. La máquina recreativa daba el salto desde la primera persona y los gráficos vectoriales de Star Wars (1983) y The Empire Strikes Back (1985) a una producción centrada en la tercera persona y nuestra apreciada perspectiva isométrica. El salto fue grande pues las dos primeras entregas eran juegos casi idénticos cuya principal diferencia era los enemigos a combatir. Con Return of the Jedi Atari al menos dio algo diferente, no hubiera tenido sentido sacar un Retorno del Jedi con gráficos vectoriales y más de lo mismo.

Si nos circunscribimos al ámbito de los 8 bits, y más concretamente, al del ZX Spectrum, tenemos la misma trilogía presente en el catálogo, solo que esta llegó 4 años despues del cierre cinematográfico de la primera trilogía: Star Wars (1987), The Empire Strikes Back (1988) y Return of the Jedi (1989). La casa que se hizo con la licencia de Tengen (subsidiaria de Atari) fue Domark, compañía que logró adjudicarse otras licencias de calado como 007 o Viernes 13.

Portada y Autor de Return of the Jedi Spectrum
Ilustración creada por Steinar Lund para el juego.

Dejando atrás Star Wars y The Empire Strikes Back, dos conversiones que reproducían de manera muy fiel sus respectivas recreativas en nuestra máquina favorita, Domark ponía en manos de Derrick P. Rowson la programación del juego, de Dave Kelly el sonido y de Dave Howcroft los gráficos. Rowson tenía algunas muescas en la culata como Jet Set Willy II (el remozado Jet Set Willy de Mathew Smith para Spectrum) o The Plot, un magnífico juego de plataformas publicado por la añorada Odin Computer Graphícs.

La magnífica carátula del juego corre a cuenta de Steinar Lund, ilustrador noruego que puso imagen a gran cantidad de juegazos de la época como Stainles Steel (Mikro-Gen, 1986), Rex (Martech, 1988), Battle of the Planets, (Mikro-Gen, 1986) o Fighting Warrior (Melbourne House, 1985) entre otros. La pantalla de carga quedó a cargo de Paul D. Walker si bien hay que reconocer que no es la mejor de la trilogía, honor que recae en mi opinión en la espectacular pantalla de carga de The Empire Strikes Back.

Posiciona la Estrella de la Muerte para escoger nivel de dificultad.

Return of the Jedi nos propone cuatro niveles que responden a escenas específicas de la película que marcan la trama en sus momentos álgidos de acción. Antes de comenzar la partida podemos elegir el nivel de dificultad de los cuales no recomiendo el medio o difícil si no habéis probado antes el juego. El primer nivel nos situa en la luna de Endor donde encarnamos a la princesa Leia a lomos de una moto jet sustraída a un scout trooper. El objetivo es el de alcanzar el poblado Ewok para reunirnos con R2D2 y C3PO. Por el camino patrullas de scouts troopers, también equipados con  de una moto jet, nos tenderán varias emboscadas para neutralizarnos. Por suerte Leia cuenta con una zona boscosa que supone una carrera de obstáculos en la que cualquier toque con un árbol termina con Leia o las unidades imperiales por los suelos.

A ello sumamos la ayuda ewok, que tenderán varias trampas para echarnos un cable, nunca mejor dicho ¡Pero cuidado! si nos quedamos muy atrás las trampas ewok pueden volverse contra nosotros así que hay que estar bastante pendiente. Las patrullas imperiales son bastante molestas pues esperan a que pasemos primero para luego ponerse a nuestra zaga y derribarnos por lo que hay que ejecutar peligrosas maniobras evasivas para poder situarnos detrás de los scout troopers y poder alcanzarlos con el blaster instalado en nuestra moto jet. Si somos lo suficientemente hábiles esquivando la flora de Endor y adelantándonos a las tretas ewok podremos deshacernos de nuestros enemigos y alcanzar el poblado para avanzar al siguiente nivel.

Los scout troopers nos esperarán acechando para ganarnos la retaguardia.

Ahora nos toca jugar con Lando Calrissian que, a bordo del Halcón Milenario, explora a toda mecha las entrañas de la nueva Estrella de la Muerte con el objetivo de localizar el reactor principal y volarlo en mil pedazos para poner la victoria en bandeja de plata a la flota rebelde. Este nivel es menos frenético que el anterior aunque igualmente no podemos permitirnos ni un solo error, pues solo tenemos una oportunidad para completarlo. El halcón tendrá que ir sorteando estructuras hasta alcanzar el reactor y una vez allí de un certero disparo, destruirlo. Sí no lo hacemos la salida quedará bloqueada y moriremos. Si por el contrario cumplimos la onda expansiva y las llamas nos atosigarán hasta la salida al exterior culminando con la destrucción de la temible estación espacial y un jugoso bonus de puntos.

De este el segundo nivel pasamos al tercero… ¡que vuelve a ser el primero! Sí, a lo largo de la partida Return of the Jedi va intercalando los mismos niveles una y otra vez (eso sí, más difíciles) algo que resulta incluso incoherente y anacrónico con la linea argumental de la película pues si habéis leído hasta aquí ya sabéis que acabado el segundo nivel la Estrella de la Muerte ya está destruida, lo cual debería ser el objetivo final del juego…y aún hay niveles que ni siquiera hemos jugado. Aún así no culpemos a los chicos de Domark pues ellos se limitaron a hacer un port de la recreativa, la cual hacía exactamente lo mismo.

El Halcón Milenario huyendo de una Estrella de la Muerte a punto de explotar.

Bien, el siguiente nivel nos lleva de nuevo a la luna de Endor, en este caso nuestra pericia es requerida por el bueno de Chewbacca, quien logra hacerse con un scout walker imperial para abrir el paso hasta la entrada al búnker donde los rebeldes podrán desactivar el escudo de energía que protege a la Estrella de la Muerte para poder destruirla (aunque a estas alturas de la partida ya la habremos destruido). El vehículo a manejar en este caso es más voluminoso en pantalla por lo que no podremos desplazarlo demasiado por la misma, es más, lo ewoks van haciendo de las suyas y han dejado pilas de troncos por el camino amén de las piedras que nos irán lanzando creyendo que somos el imperio.

Curiosamente a mitad de camino el juego cambia instantaneamente al nivel que nos queda por ver, el del ataque exterior a la Estrella de la Muerte. Calrissian de nuevo a los mandos y esta vez escoltado por dos Ala X tendrán que sortear descargas bláster cortesía de los Tie Fighters que pululan por la zona, alguna que otra lanzadera imperial y las torretas de los destructores estelares del imperio.

El scout walker abriéndose paso entre las trampas ewok.

De esta manera tanto un nivel como otro van sucediéndose hasta que llegamos al búnker en Endor, momento en que Han Solo dinamita la entrada a la fortaleza. A partir de aquí el juego no ofrece nada más ya que los niveles se irán repitiendo con alguna escasa novedad en forma de escollo a evitar, como los ewoks voladores en el bosque de Endor o las compuertas móviles en la Estrella de la Muerte.

Realmente el objetivo del juego es el de superar todos los niveles de dificultad y acumular el mayor número de puntos para colocarnos en lo más alto del hall of fame del menú principal. Todos los niveles siguen un mismo patrón, avance con scroll desde una perspectiva isométrica y partir de ahí, esquivar, evadir o atacar, algo parecido a lo que viéramos en Zaxxon (U.S. Gold,1985) o los gloriosos Highway Encounter (Vortex Software, 1985) y H.A.T.E. (Gremlin Graphics, 1989) de Costa Panayi, salvando las distancias claro.

La flota rebelde entre destructores imperiales y cazas TIE.

Si nos ceñimos a lo técnico lo cierto es que la conversión de Domark aprueba con nota. El apartado gráfico está bien acabado, también es verdad que tiene algunas cosas a mejorar, como por ejemplo el nivel en el que jugamos con el halcón y los ala-X, bastante simple a la vista y poco detallado. Aún así el resto de niveles muestra un fiel reflejo de lo que era la máquina arcade adaptados a un microordenador del momento con unos diseños bastante molones como el de Leia y su moto jet, el eterno Halcón Milenario o el Scout Walker. Una de las cosas que me chirrían en lo gráfico son las descargas bláster, en lugar de los inconfundibles rayos alargados (no de color, ya sabemos de las limitaciones cromáticas del Spectrum) tenemos unas “bolitas” que hacen de proyectiles. Resulta curioso ver al scout walker o al Halcón Milenario inmersos en tiroteos en lo que parece ser una batalla de “airsoft”.

Pero bueno, esto no es más que una simple apreciación que no desluce el conjunto gráfico del resto del programa. Las animaciones, el control y el movimiento del juego están igualmente conseguidos. El scroll es suave y lo suficientemente rápido, los vehículos responden bien a nuestras órdenes y las animaciones en algunos casos son bastante resultonas, especialmente las del primer nivel. Es un gustazo ver como la moto jet de Leia “flota” en el aire y se desplaza a toda velocidad entre los arboleda de Endor.

Imagen de la máquina recreativa con sus inconfundibles mandos y estética ochentera.

Al apartado sonoro hay que darle un pequeño palo y es que la carga para 48K’s presenta un remozado mix de varías melodías de la banda sonora original que no es muy allá pero que igualmente se agradece. Uno no puede esperar menos de un juego oficial Star Wars. Lo curioso es que la carga 128K’s incluye una insustancial melodía totalmente ajena a la saga. Durante el juego el final de cada nivel sí incluye una breve reproducción del “score” original. Los efectos sonoros se limitan a disparos y explosiones y en la carga 128K’s obviamente están más conseguidos que los de la versión 48, más genéricos. En cuanto a dificultad el juego se encarga él solo de dosificar la misma a través de la repetición de niveles con más obstáculos y enemigos así que en ese sentido cumple de sobra. Por ponerle alguna pega, os remito de nuevo al último nivel en el que distinguir los proyectiles enemigos es algo más complicado por aquello del color.

Han Solo se dispone a volar la entrada al búnker en Endor.

La recepción de la prensa por entonces fue más bien tibia con Return of the Jedi. Crash, el medio más entusiasta con el programa, en febrero de 1989 reconocía la labor de los programadores para traernos una digna conversión:”Aunque siempre pensé que Jedi era la menor de las películas, creo que el juego es el más consistente de Spectrum”, en otras palabras un 92/100. Otro de sus redactores consideraba que “Domark ha empleado bien la fuerza aquí. El excelente nivel de la moto es totamente adictiva y un gran reclamo por derecho propio […] Con tres niveles de dificultad y una genial banda sonora para 128 K’s, se trata de un shoot’em up cargado de acción a la altura de los dos juegos anteriores”, 86/100.

El Retorno del Jedi Spectrum

Sinclair User se mostraba algo más desencantada con el nuevo juego de la franquicia:”Hay tres niveles de dificultad, pero no hay ni emoción ni reto que te hagan querer completar los más difíciles. Sobre todo creo que hay dos cosas a agradecer; una, no habrá más secuelas; dos, Domark no tiene la licencia para Ewoks: La Batalla de Endor… ¡Todavía!”. Un discreto 60/100 y gracias.

La opinión de Your Sinclair también iba en consonancia con lo expuesto en Sinclair User “Gráficamente el juego es bastante pulcro. El scroll es rápido y suave y los sprites están agradablemente animados. La respuesta al control es muy buena también. De hecho todo es muy atrayente – durante un rato – pero el único problema es el contenido, o más bien la falta del mismo […] No es horrible ni mucho menos, pero tampoco es que sea brillante”. 7/10. Por último decir Microhobby tampoco vio excesivas luces en el juego de Domark que “vuelve a la carga y nos presenta una conversión de la máquina original de Atari, trabajo que ha dado un programa bastante adictivo, pero muy poco original […] En definitiva, que el programa está bien, pero que no es para tirar cohetes”. Una media aproximada de 7 y ¡Voilá! Despachado.

Los ewoks echándonos un cable, nunca mejor dicho, en el primer nivel.

La verdad que coincido de manera general con las críticas vertidas sobre Return of the Jedi, un juego bien ejecutado y que posee los mínimos estándares de calidad pero que quizá no nos emocione demasiado tras unas partidas. Para un servidor el mejor nivel, de lejos, es el inicial. Imaginaros el clásico Death Chase de Micromega en 3ª persona, y nunca mejor dicho, porque aquel juego estaba claramente inspirado en la escena de la película que rescata el arcade de Atari. Los niveles restantes pues están bien pero les falta chicha, al poco se hacen aburridos a día de hoy. La trilogía Star Wars en los 80, no en Spectrum, sino en general, me pareció incompleta en el sentido de que podías revivir las grandes batallas de la saga, pero siempre desde un vehículo. Me faltó la opción de poder haber encarnado a Luke con su sable láser o a Han Solo con su mítico blaster y dejar en el arroyo a los storm troopers o al mismísimo Darth Vader. Por suerte poco después llegó el Star Wars de NES, que desglosaba de manera genial la primera película alternando acción a pie con acción espacial. Así pude quitarme esa espina y además a lo grande.

A la izquierda Domark poniendo los dientes largos anunciando la nueva secuela. A la derecha, carátula de la compilación Star Wars Trilogy
A la izquierda Domark poniendo los dientes largos anunciando la nueva secuela. A la derecha, carátula de la compilación Star Wars Trilogy

Por último rescatar la recopilación que Domark ejecutó el mismo año de salida de este Return of the Jedi; Star Wars Trilogy, una maniobra lógica y esperada que reunía la trilogía en nuestro sistema, al menos de manera oficial. A un lado quedan otros juegos del universo Star Wars, juegos que fueron títulos menores y en algunos casos decepcionantes, acordaros sino de Return of the Jedi: Death Star Battle (Parker Software, 1985) o Droids (Mastertronic, 1989).

Y hasta aquí la reseña de hoy. Espero que hayáis disfrutado de la lectura de este clásico ochentero que cerró temporalmente una saga que siguió sus andanzas a finales de los 90 dando paso a una nueva trilogía tan amada como odiada amén de nuevas secuelas, precuelas, series y spin-offs que han agrandado el universo Star Wars hasta más allá de donde jamás pudimos imaginar los que vivimos aquella travesía en el desierto (cinematográficamente hablando) entre 1983 y 1999. Salud y píxeles.

Darth Vader a un redactor de Sinclair User: «Su falta de fé en el Return of the Jedi resulta molesta».

Último juego de Domark para la saga. Una conversión digna.

Gráficos - 80%
Movimiento - 70%
Sonido - 60%
Jugabilidad - 70%
Adicción - 60%

68%

El primer nivel es una delicia aunque a medida que vamos avanzando en el juego la adicción decae poco a poco. En lo visual Return of the Jedi es bastante atractivo.

User Rating: No Ratings Yet !

kidsaguf

Desde siempre fascinado por los videojuegos, fundamentalmente por la etapa de los 8 bits. El ZX Spectrum le abrió un mundo que desconocía y al que hasta el día de hoy sigue volviendo encantado a pesar de los años.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba