
Grant Sinclair, sobrino del legendario Sir Clive Sinclair (creador del ZX Spectrum), acaba de presentar su última creación: GamerCard, una consola retro del tamaño de una tarjeta de regalo, diseñada para deslizarse en tu cartera o exhibirse junto a ellas en tiendas.
Sigue de esta manera, salvando las distancias, los pasos de su tío lanzando hardware miniaturizado aunque se echa de menos un precio más ajustado para imitar la filosofía a la que fue fiel toda su vida.
Veamos qué nos encontraremos con esta GamerCard:
Especificaciones clave
- Placa base: Raspberry Pi Zero 2W (quad‑core Cortex‑A53 a 1 GHz, 512 MB SDRAM)
- Pantalla: IPS cuadrada de 4″, 254 ppi y 60 fps, protegida por cristal de zafiro
- Controles: dos superficies de silicona frontales con ocho botones de micro‑domo, y botones de hombro traseros
- Dimensiones y peso: solo 6,5 mm de grosor y 100 g de peso
- Almacenamiento y batería: 128 GB internos y batería de 1.600 mAh recargable vía USB‑C
- Conectividad: Wi‑Fi, Bluetooth 4.2, USB‑C (carga y vídeo), HDMI y puerto Qwiic
Como vemos su diseño finísimo y muy ligero es su característica principal. Existen hoy día muchas videoconsolas portátiles realmente pequeñas pero esta es como una gran tarjeta con cierta capacidad para emular míticas máquinas antiguas, incluido el ZX Spectrum.

Esto es lo que la hace muy especial:
- Portabilidad extrema: más delgada que casi cualquier otro dispositivo, cabe en la cartera
- Diseño sin carcasa tradicional: chasis rígido tipo “sándwich” de PCB con disipador pasivo
- Versatilidad: compatible con emuladores como RetroPie, Recalbox y Lakka
- Incluye juegos: Bloo Kid 2 y AstroBlaze DX, portados para su pantalla cuadrada
- Ideal para makers: soporte para MicroPython, C, C++, BASIC y PICO‑8
Si hay algo que no nos ha gustado es su precio. Las 125 libras son unos 145 euros, que si soporta aduanas podría irse a los 200 euros. Esto hace que alternativas como Retroid Pocket 4 Pro o Anbernic nos ofrezcan muchísima más capacidad al mismo precio (o menos).
Grant Sinclair comenta que la inspiración le vino al hojear revistas en una tienda WHSmith, imaginando un dispositivo que democratizara el acceso a la informática en un formato ya popular. La GamerCard retoma la tradición de su tío: portabilidad, diseño minimalista y ruptura de moldes. Una propuesta audaz que moderniza el espíritu Sinclair.
La GamerCard es una propuesta única en el mundo del retro gaming: pequeña, bien diseñada y sorprendente. Sin embargo, su precio y sus controles poco convencionales la orientan más hacia entusiastas y coleccionistas que a jugadores intensivos. Se trata de un regalo más para fans del Spectrum y la historia de la microinformática, que para aquellos que buscan sacarle el máximo partido a la emulación con una consola portátil para el día a día.
Y tú, ¿qué opinas?
Más info: https://www.grantsinclair.com/



