
Tres años después de que los Mojon Twins anunciaran que estaban desarrollando su personal versión de Impossaball, llega por fin: Impossamal.
Anjuel ha estado puliendo el juego durante este tiempo y nos encontramos con algo que no parece hecho con MK1. Es increíble pensar que está hecho con este motor ya que nada nos recordará a éste, ni la estética, ni la jugabilidad, ni los sonidos.
Como no podía ser de otra manera, el argumento es lo más importante del juego: «Led Baratas tiene que recoger 10 cilindros para entregarlos al dios del túnel y salvar al universo Mal de los videojuegos». Más vale que salvéis ese universo, pues nos da muchos juegos mal.
Estéticamente tendremos un juego muy personal, realizado a base de líneas verdes con fondo negro que le da un aspecto muy «terminal antiguo». La animación de la esfera que manejamos es muy correcta y todo se ve muy claro, fundamental para el reto que se nos presenta.
La jugabilidad es clave para el disfrute del juego. Está muy medida y es un reto constante. Tendremos que calcular al milímetro los saltos que tenemos que hacer para evitar a los enemigos y a los constantes pinchos que nos encontraremos en las pantallas conforme avanzamos.
No podremos relajarnos en ningún momento y deberemos frecuentemente alternar salto normal con salto bajo (manteniendo la tecla abajo pulsada) .
Contaremos con 10 vidas, claramente insuficientes para las primeras partidas. Sin embargo pasadas las horas, al hacerse con el control y con el «punto» se hará bastante más sencillo el pasar pantallas.
Hay dos versiones, una de 48K y otra de 128K. Destacar el berrido que anuncia el juego nada más cargarlo que creemos es de nuestro amigo Chema.
Si te gustan los retos fuertes y te van los juegos de habilidad con plataformas, este es tu juego. Si quieres descargarlo puedes pulsar aquí.






