
Los que tenemos ya unos años, entre 45 y 60, hemos tenido la fortuna de vivir el nacimiento de la informática y su evolución a lo largo del tiempo.
Los románticos hemos seguido recordando aquellos primeros años durante décadas. No solo hemos jugado recurrentemente a los títulos más míticos de los años 80 sino que hemos recibido con gusto los lanzamientos nuevos creados por amantes del retro que pensaban que tenían que dar un paso más allá y convertirse en programadores de Spectrum. Nunca es tarde si la dicha es buena.
De esta manera gozamos durante muchos años del homebrew. Juegos indie o caseros programados para una plataforma obsoleta en cuestión de mercado pero muy viva en nuestros corazones.
Las cosas evolucionan. Qué nos van a contar a nosotros. Y hace ya años se impusieron los motores para la creación de esos nuevos títulos.
Al ganar en sencillez el proceso de creación, la escena se inundó de lanzamientos y muchas personas pudieron ver cumplido su sueño de publicar su juego. Seguían saliendo programas más artesanos programados directamente para la máquina pero aquella otra tendencia se volvió mayoritaria.
Y ahora tenemos un nuevo fenómeno. La iA.

La iA ha venido para quedarse. Esta nueva revolución industrial va a dominar nuestro día a día. Muchos somos los que la usamos como herramienta a diario en el sector profesional. Después de tantos años leyendo y viendo ciencia ficción, distopías y predicciones de un futuro incierto, parece que ha llegado a nuestras casas de una manera fulgurante. Los cambios profundos que trajo la revolución industrial se van a quedar en anécdota con lo que va a suponer la Inteligencia Artificial.
No quiero centrarme en la generalidad, no es objetivo de este artículo, sino en lo que ahora me ocupa: su aplicación en el homebrew. De unos meses a esta parte estamos viendo cómo los lanzamientos de juegos nuevos para plataformas antiguas se están multiplicando. Algunos usándola como mero apoyo. Otros creando el proyecto casi integralmente con ella.
También el software para máquinas actuales, como por ejemplo los emuladores, están viviendo un nuevo impulso recibiendo lanzamientos con múltiples mejoras. Proyectos estancados o directamente parados, están volviendo a la vida gracias a la iA. También conversiones directas de juegos de otras plataformas están llegando al Spectrum a una velocidad increíble. Incluso de antiguas recreativas. ¿Cuánta optimización será capaz de lograr la iA en el Spectrum? Ya hemos visto casos de Nintendo NES asombrosos.
Y no nos olvidemos de varios casos recientes en los que se ha usado esta herramienta para mejorar juegos clásicos que adolecían de algún defecto bien conocido.
Personalmente he de reconocer, que tras una conversación en el canal de Telegram de El Mundo del Spectrum, probé Claude para crear un juego de cero. Con un prompt de apenas 3 líneas, esta conocida iA me creó un tap perfecto con un juego jugable y acabado llamado «Bebé Biberón». Muy básico sí, pero mi asombro fue absoluto. ¿Cómo una Inteligencia Artificial era capaz de programar en ensamblador para una máquina de hace más de 40 años? Una locura.
Sin entrar a analizar si eso está bien o está mal éticamente. Sin valorar lo que supone como persona humana que algo tan artesanal y bello puede ser sustituido por la labor de una máquina, debo reconocer que me encuentro expectante ante semejante movimiento tecnológico, social y cultural.
¿Morirá el hombrew que conocíamos para dar paso a una especie de home-iA-brew? Sí es cierto que cuando se lanzaron los motores, los desarrollos a medida desde cero se redujeron y el espacio fue ocupado por los primeros. ¿Pasará lo mismo ahora que la iA puede encargarse de casi todo? ¿Acabará encargándose incluso de la parte más artística?
Solo el tiempo dirá lo que va a ocurrir pero si proyectamos lo que pasó en el más inmediato pasado y lo que estamos viendo hoy día, es fácil llegar a la conclusión de que pronto serán las iAs las que se encarguen de la parte más tediosa y serán las personas las que ideen el juego y piensen la jugabilidad o esbocen lo artístico. Haciendo de abogado del diablo me pregunto, ¿eso es malo?
Abrimos debate. Escribid aquí lo que opináis en los comentarios de esta entrada o en nuestras redes sociales. Os leeremos y quizá algún día hagamos un podcast especial con esta temática.









Era de los más escépticos con el empleo de las IA en muchas cosas de la vida, tanto profesionales como personales. Sin embargo en los últimos meses he aprendido a ver las cosas desde el punto de vista contrario y acepto que no estaba en posesión de ninguna verdad absoluta. Por venir de una IA no tiene que ser malo. Realizar un videojuego completo a base de prompts es una manera distinta de hacerlo. Pero como usuario lo que me importa es el resultado final. Y si es muy bueno, lo es independientemente de si lo realizó mayormente una persona o una IA.
Otro tema es si a la persona que realizó esos prompts le puedo dar «autoría». No como se le dio a Paco Suárez o a Jonathan Smith. Pero en tanto que no se falsee información y se indique claramente «videojuego realizado con Claude» o lo que corresponda, tiene tanto derecho a firmarlo como yo mi comentario.