
Esta es una review que me genera sentimientos contradictorios, por una parte guardo en mi memoria con gran cariño el recuerdo nítido de dónde compré Saracen, una especie de quiosco/papelería que hoy en día ya no existe, que contaba con el clásico expositor de cintas giratorio con juegos a bajo precio. Era una tarde en la que salimos en busca de algo nuevo que cargar en nuestro Spectrum y la carátula del cassette, que prometía aventuras en un laberinto nos convenció, un riesgo que debíamos asumir por entonces. Ese recuerdo se combina con el sentimiento de decepción que nos llevamos tras cargar la cinta en casa, no era exactamente lo que prometía la carátula y encontrándonos ya en el año 1987 esperábamos mucho más de un programa para Spectrum.
Cuarenta años después vuelvo a Saracen, con la intención de revisar el programa con otra mirada y el propósito de incorporar un título del extenso catálogo de juegos del Spectrum que es significativo para mi al nada despreciable apartado de reviews ya disponibles en la web de El Mundo del Spectrum.

Saracen fue publicado en 1987 por U.S. Gold y por Americana Software en el Reino Unido, en España la distribución también tuvo dos versiones, una por parte de DRO y otra por parte de Erbe. La compañía creadora del título fue DataStft Inc. autora de títulos para Spectrum como Zaxxon (1983), Bruce Lee (1984) o The Goonies (1985). El juego fue portado a ZX Spectrum por Paragon Programming Ltd., la cual también se apuntó títulos como el simulador de vuelo Ace of Aces (1986) o el Arcade Black Magic (1987).
El programa nos transporta a la época de las Cruzadas y nos transforma en un valiente soldado cristiano que ha acudido a Tierra Santa para combatir a los infieles sarracenos. Nuestra meta será destruir al malvado sarraceno y para ello necesitaremos de toda nuestra habilidad para superar las dificultades que encontraremos en el camino.

Además de la versión para ZX Spectrum, el programa gozó de versiones para múltiples plataformas: Commodore 64, Amstrad CPC, Apple II y Atari 8-bit. Como curiosidad indicar que mientra las versiones para C64, Atari 8-bit y Apple II contaban con 100 niveles diferentes, las de Spectrum y Amstrad CPC únicamente tenían 40 niveles.
La mecánica es en todos los niveles la misma, armados con un arco debemos conducir a nuestro personaje, Llan, a través del laberinto que tenemos que resolver en cada nivel hasta encontrar el jefe sarraceno a cargo del mismo y detonar un explosivo que situaremos estratégicamente junto a este y haremos explotar de un flechazo. Antes de llegar hasta el jefe del laberinto deberemos superar diversos peligros en forma de soldados, balas de cañón o bombas que acabarán con nosotros al mínimo contacto, además será necesario encontrar las llaves que abran las puertas que nos permitan avanzar en nuestro recorrido.

Laberintos, llaves, soldados y trampas ¿otra copia de Gauntlet? Pues no exactamente. Si bien la temática y la mecánica de juego puede inducirnos a pensar que nos encontramos ante otra versión del mítico juego de U.S. Gold y por tanto candidato a ser incluido en la categoria de “Gauntlet clones”, de la cual ya hablamos en la review de Into the Eagle’s Nest que podéis encontrar aquí, Saracen presenta algunas peculiaridades que no lo hacen acreedor a acceder a dicha categoría. Por una parte el programa no ofrece la clásica vista cenital que caracteriza a estos programas.
Además no nos encontraremos con hordas de enemigos en pantalla, como mínimo en los niveles iniciales, aunque al ir avanzando se multiplica su presencia. Por otra parte, el hecho de que únicamente podamos transportar un único objeto, entre los cuales tambiés se incluyen las flechas y que estas únicamente se pueden lanzar en una determinada dirección, en función de hacia donde apunten, añade un componente estratégico a la hora de afrontar cada nivel propio de los juegos de puzzles ya que en función de nuestras decisiones podremos superar el nivel o nos encontraremos en un callejón sin salida y necesitaremos sacrificar nuestra vida para volver a iniciar el reto y modificar las decisiones tomadas hasta ese momento.

Todas las acciones que podemos realizar durante el desarrollo del juego se basan en tomar con la tecla disparo el objeto oportuno y situarlo en el lugar correspondiente en el caso de las llaves para poder abrir las puertas que nos permitan avanzar en nuestro recorrido o bien lanzar una flecha para realizar acciones como abrir puertas mágicas o detonar bombas.

Y con estas premisas y 5 vidas iniciamos nuestro recorrido. La curva de aprendizaje está contemplada por los programadores y disponemos de unos niveles iniciales bastante asequible que se van complicando a medida que avancemos en el juego. Además, el aumento de nuestra puntuación nos permitirà ir añadiendo vidas a nuestro contador. El recorrido debería terminar en la pantalla 39, pero no hay ni final boss ni una conclusión del juego, sinó que una vez superado el nivel volveremos al nivel inicial para comenzar de nuevo nuestro recorrido, lo cual a mi personalmente me resulta decepcionante en un juego realizado ya en el año 1987.
A nivel técnico, el juego no destaca en ningún apartado. En el apartado gráfico, únicamente es destacable el juego de los programadores con los escenarios. El sprite de nuestro personaje es de una definición muy pobre con unos frames para el movimiento totalmente insuficientes. Lo mismo ocurre con el resto de elementos en pantalla, escasamente definidos y demandantes de un ejercicio de imaginación superlativo al jugador.

Por lo que se refiere al movimiento, el juego no mejora. Los movimientos de nuestro personaje son toscos y su respuesta a nuestras indicaciones a través del teclado (que para más inri no es redefinible) es muy mejorable. Además el scroll del programa va a tirones y no tiene ninguna fluidez.
En cuanto al sonido, el programa no dispone de ninguna melodía, ni en el menú ni durante el juego. Los efectos sonoros durante la partida se limitan a un sonido para la recolección de objetos y otro para la detonación de bombas y la eliminación de los enemigos, un apartado también insuficiente.
Si bien la cuestión técnica no facilita la jugabilidad, el componente estratégico introducido mediante la selección y uso adecuados de los elementos en pantalla para resolver cada nivel combinada con la presencia de puertas unidireccionales, generadores de muros que nos pueden proteger de nuestros enemigos o zonas donde parapetarnos sí que suponen un elemento que dota el juego de cierto atractivo a la hora de incitarnos a superar los diferentes retos que nos plantea cada nivel. Ante la dificultad del programa, sus autores tuvieron el detalle de permitir en el menú de inicio la selección del nivel en que deseamos empezar la partida, de manera que podemos retomarla en el lugar en que finalizamos nuestras vidas o ir avanzando niveles para ver las diferentes pantallas del juego.

Las valoraciones del juego en publicaciones especializadas no mostraron clemencia con el programa. En Gran Bretaña apareció analizado en el ejemplar número 48 de Crash y, a pesar de tratarse de un número navideño, se valoró con lindezas como “Otro típico juego de bajo presupuesto: gráficos pequeños, rápidos y entrecortados, poca jugabilidad. Algunas ideas de Saracen, como recoger potencia de fuego direccional, son geniales, pero su brillantez se ve empañada por los gráficos pésimos. El único recurso para evitar el aburrimiento es la opción de empezar en cualquier nivel, pero uno se aburre rápidamente con cada pantalla.”, la calificación global otorgada fue de un 15% y como curiosidad destacar que el pantallazo del juego que apareció no correspondía a la versión de Spectrum. Por otra parte la revista Sinclair User, en el número 70 lo calificaba de “Una copia mal diseñada del Boulderdash y el Gauntlet. Esta programación es anterior al ZX81.” y sentenciaba “Déjalo en paz a menos que te guste comprar basura completamente inútil para llenar espacio en tu estante.”, otorgándole una calificación de 1 sobre 10.

En las revistas de nuestro país, Microhobby se hizo eco de la aparición de este programa en su ejemplar número 142 en un breve y poco clemente análisis bajo el titular “La Santa Cruzada”. La acogida no fue de lo más entusiasta, mostrando su extrañeza por el hecho de que “la casa que hizo aquella maravilla de nombre Bruce Lee, nos presente ahora un programa de tan pobre categoría”, apuntando que “más vale éste hubiera sido uno de los programas que las casas de software guardan en su archivo de rechazados”. Las puntuaciones otorgada al juego no superan el 5 en diversas categorías: gráficos, movimiento y sonido (todas obtuvieron un 4). Hasta en tres ocasiones volvería a comparecer Saracen en Microhobby, concretamente en el apartado Tokes y Pokes (ejemplares 161, 195 y 213).
En cuanto a Micromania, no hubo espacio para Saracen salvo en la publicidad de Erbe de los nuevos lanzamientos para el curso 87-88 que aparecería en el ejemplar número 27 de la primera época de dicha publicación.

Si a pesar de lo que habéis leído hasta aquí estáis considerando incorporar Saracen a vuestra colección de juegos de Spectrum, estáis de suerte, porque si bien no es un título que abunde, tampoco es de los más buscados y por un precio inferior a los 10€ es muy probable que podáis haceros con el con relativa facilidad en los canales de venta de segunda mano habituales.
Saracen no es un gran juego, probablemente no es ni siquiera un buen juego. Pese a todo formó parte de la estrategia de mercado consistente en publicar cualquier cosa porque todo era susceptible de ser vendido. Un patrón de comercialización que, como podemos comprobar en este caso, se usó en toda Europa. Esa parte de la historia de la retroinformática también merece ser contada. Pero además, este tipo de títulos, que abundaron en el mercado, también son parte de los recuerdos del usuario de Spectrum 40 años después y eso también merece un reconocimiento y un espacio en El Mundo del Spectrum.
En los días en que finalizo esta review (abril de 2026) se ha confirmado la triste noticia. Vicente, Tecnorecto, miembro de RetroMallorca a quien los compañeros de El Mundo del Spectrum tuvieron la bondad de dedicar el programa 12×05 que podéis recuperar aquí cuando estaba luchando contra la enfermedad, ha jugado su última partida y con un sentido “Game Over” nos ha dejado. Esta review va por ti compañero, porque tu supiste valorar el retro, lo descomunal pero también lo modesto. Los miembros de la asociación no olvidaremos los buenos momentos vividos compartiendo contigo nuestra afición por el retro, tu generosidad y tu bondad. Desde aquí un abrazo a todos ellos y a su familia en estos duros momentos.
Firma: Artur Cardell (jepifidel) para EMS.
Un mal juego que se recuerda con cariño
Gráficos - 39%
Movimiento - 45%
Sonido - 31%
Jugabilidad - 58%
Adicción - 59%
46%
Saracen no es un gran juego, probablemente no es ni siquiera un buen juego. Pese a todo formó parte de la estrategia de mercado consistente en publicar cualquier cosa porque todo era susceptible de ser vendido. Este tipo de títulos, que abundaron en el mercado, también son parte de los recuerdos del usuario de Spectrum 40 años después y eso también merece un reconocimiento.







La 142 de microhobby salió en las primeras semanas de septiembre de 1987, yo la recuerdo muy bien porque cuando compré el spectrum me dieron un cupón de propaganda de microhobby que si lo mandabas te mandaban gratis 8 números y lo envié y esa fue la primera precisamente en llegar
Respecto al juego me llamaba la atención la portada pero nunca lo tuve ni me interesé mucho por él, mucho en parte por haber leido esa review
el que si tuve fue el hard guy