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The Vindicator (1989) Ocean / Imagine

La invasión alienígena de la tierra viene siendo un tema muy recurrente desde hace décadas; podríamos citar numerosos artistas que dieron voz a una posible llegada extraterrestre a la Tierra; desde relatos o novelas a películas, series de televisión o documentales. “V” (Kenneth Johnson, 1983), “La Guerra de los Mundos” (H.G. Wells, 1898) , “Están vivos” (John Carpenter, 1988), “Depredador” (John McTiernan, 1987), “La invasión de los Ladrones de Cuerpos” (Jack Finney, 1955), “En las Montañas de la Locura” (H.P. Lovecraft, 1936) o “La Cosa” (John Campbell,1938 – John Carpenter, 1982), entre muchísimas otras, son obras que nos hicieron estremecer, pensando en la posible llegada de una raza superior desde distancias siderales. Transponiendo dicho tema al ocio electrónico, hoy vamos a rescatar un título de superlativo sabor ochentero en su estética y que nos ponía en disposición de gastar hasta el último cartucho para expulsar al enemigo proveniente de las estrellas. Los extraterrestres han llegado para quedarse pero no contaban con el vengador, no contaban con The Vindicator.

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Ya sabemos que Imagine tuvo un inicio fulgurante paralelo al nacimiento del Spectrum. El despegue fue tan rápido que la casa de Liverpool brilló de tal manera que acabó por quemarse a las primeras de cambio. Tras el affair “megagames” y el posterior descalabro financiero, la adquisición de los derechos del nombre Imagine por parte de Ocean posibilitó que la mítica casa tuviera una segunda vida, aunque de la original Imagine solo quedara eso, el nombre. Desde entonces el logo de Imagine iría irremediablemente ligado al de la todopoderosa Ocean pero como sabemos no hay mal que por bien no venga. La compañía de David Ward hizo buen caldo del nombre Imagine y se sacó de la manga una ristra de títulos que dieron merecido lustre al catálogo.

Y a eso vamos hoy, un juego con el logo de ambas casas impresas en él. Buena parte del cometido inicial de Imagine tras recalar en Ocean fue el de encargarse del desarrollo de conversiones japonesas (principalmente las de Konami) como por ejemplo Arkanoid, Athena, Dragon Ninja, Green Beret, Hyper Sports, Mikie o Renegade. Sin embargo el sello originario de Liverpool también tuvo la oportunidad de entrar en la creación algunos títulos completamente originales con importantes nombres en nómina, muchos obviamente provenientes de Ocean, para sacar al mercado grandes juegos como Target Renegade, Movie o World Series Basketball. Es en este último tren en el que se subió The Vindicator, un título que no deslumbró lo suficiente pero que engrosó el currículum de Imagine y Ocean de manera bastante digna.

La ilustración de Bob Wakelin no podía defraudar.

Empecemos con la espectacular carátula, cortesía del gran Bob Wakelin, que ya nos deja ver que aquí no vamos a hacer calceta. Un fornido guerrillero ataviado con botas y atuendo negro cuyo rifle exterminador ya impone respeto. El cuchillo en la bota, la venda con sangre en una de sus muñecas, las granadas en el chaleco, la cinta con balas enrevesada por todo el cuerpo acaban de rematar la faena. Ahhh y las gafas de sol ponen la guinda ¿Se puede ser más molón? ¿Quién viendo esto no querría echar una partida? Misión cumplida señor Wakelin.

La pantalla de carga no desmerece a la carátula y es que aquí tenemos a otro figura: Mark R. Jones, notable grafista y autor de numerosas pantallas de carga, algunas de las más memorables en nuestro Spectrum. Paul Owens, Simon Butler y Jonathan Dunn al sonido completan el equipo que dio vida a The Vindicator, todos grandes estandartes dentro de la escena retro.

The Vindicator se nos presenta como un juego dividido en varios niveles / cargas. Como muchos de las superproducciones marca Ocean de finales de la década, The Vindicator divide sus esfuerzos en diferentes géneros para dar algo de variedad al asunto. El argumento nos situa en un planeta Tierra ocupado por una raza alienígena que ha devastado una civilización a la que no le quedan muchas cartas por jugar. De las ruinas emerge un valiente luchador dispuesto a terminar con la invasión. Cómo podréis imaginar nuestro cometido es el de desmantelar el chiringuito extraterrestre y acabar con la invasión y para ello el primer nivel nos situa en un complejo enemigo que tendremos que volar por los aires. No tenemos explosivos así que hay que hacerse con los componentes de la bomba que están diseminados por la laberíntica fortaleza de 4 niveles en los que numerosos especímenes interestelares nos aguardan para acabar con nosotros. Armados con nuestro brutal rifle, este primer nivel se perfila como una videoaventura con mucha exploración y algo de acción. El problema no va a ser los combates a encarar sino el poder y saber orientarnos dentro del complejo, algo que no es fácil. En este sentido The Vindicator me recuerda mucho al genial Aliens de Electric Dreams.

El primer nivel es un correcalles laberíntico con mucha exploración.

El nivel se muestra con una perspectiva lateral sin scroll en la que podremos ir desplazando al vengador tanto a izquierda como derecha, de igual manera podremos dirigirnos hacía la parte inferior pantalla peeeerooooo… no podremos hacerlo hacía la parte superior ¿Solución? Hacer rodeos. Creo que es uno de los errores que propone la mecánica de este nivel pues se hace bastante engorroso llegar a un determinado lugar dando vueltas sin parar. El complejo consiste básicamente en pasillos interconectados con algunas estancias aquí y allá. En estas siempre tendremos que luchar con un alienígena antes de entrar. Un certera rafaga de disparos bastará y si somos capaces de encontrar munición más poderosa con un solo impacto habremos cumplido.

La mayoría de estancias están vacias pero algunas albergan los items que nos llevarán al siguiente nivel por lo que es urgente hacerse con las tarjetas de acceso al ascensor y los pases a las salas de ordenador. En estas tendremos que emplear un password para acceder a un mapa del nivel donde se nos especifica el emplazamiento del componente de la bomba y de los ascensores. El nivel cuenta con un tiempo limitado representado por el nivel de oxígeno restante ya que este es escaso en la base enemiga así que conviene dosificar bien los items que encontremos.

Las estancias albergan items que nos harána saber dónde estamos y a dónde ir.

Si somos lo suficientemente habilidosos como para volar la base enemiga pasamos al segundo nivel del juego, diseñado como un shoot’em up de scroll vertical a la vieja usanza. En esta ocasión el vengador se sube a dos vehículos: un caza y un jeep. La primera incursión sobre terreno enemigo nos deja una fase de gran nivel técnico y un muy agradable sabor de boca. Es curioso que nuestros enemigos alienígenas también piloten cazas y helicópteros para hacernos frente. Contamos con proyectiles para los cazas y helicópteros y misiles para las torretas.

La sección del jeep es igualmente lograda pero más tosca en dificultad ya que el manejo del jeep es algo particular y el terreno no nos da mucho margen de maniobra para esquivar los tanques enemigos y los proyectiles que nos lanzan. Por si fuera poco las granadas con las que contamos son escasas y no se reponen cuando perdemos una de las escasas vidas de las que disponemos. Nuestro objetivo es llegar a la entrada de unas catacumbas donde mora el jefe alienígena pero antes tendremos que dar cuenta ante el guardián de la entrada, una especie de enorme langosta extraterrestre.

Incluso con el mapa a mano orientarse en el primer nivel es complicado.

El último nivel del juego nos lleva a las catacumbas y en ellas el vengador tendrá que avanzar en una sección planteada de nuevo como shoot’em up de perspectiva lateral sin scroll en el que tendremos que llegar hasta Gog, el jefe de los extraterrestres, para despacharlo. Por el camino horrendas criaturas nos lo pondran complicado y el vengador tendrá que ir activando resortes para poder acceder a diferentes secciones además de emplear elevadores que nos llevarán a otras plantas. El rifle vuelve a ser nuestro gran aliado en este último nivel, y más vale hacer uso continuado de él porque si no seremos rápidamente desintegrados.

El segundo nivel quizá sea el mejor del juego.

The Vindicator es un juego bastante trabajado, su apartado gráfico es de notable, quizá escenarios algo monótonos en los niveles que abren y cierran el juego. Aún así lo que luce en pantalla luce estupendamente. El sprite del vengador es tan molón como el vengador de Wakelin y sus animaciones muy convicentes y atractivas. En cuanto a movimiento y control nada que objetar, los controles responden correctamente y hacen, sobre todo en el segundo nivel, que disfrutemos como enanos abatiendo a los cazas enemigos. Otra cuestión bien diferente es la dificultad del juego, y es que creo que The Vindicator peca, como muchos otros títulos, de poner el listón demasiado alto tan pronto. Me refiero a que el primer nivel del juego es ciertamente complicado de terminar, se trata de una sección larga, muy laberíntica y monótona. Por si fuera poco las tareas a completar son demasiadas y las vueltas que hay que dar por el complejo más todavía. Como si no fuera suficiente, orientarse por los pasillos del complejo no es nada intuitivo, pese a tener acceso al mapa del complejo.

La sección del jeep requiere de muchos intentos para completarla.

Si uno es capaz de pasar el nivel al menos no tendrá que repetirlo entero para poder jugar los siguientes pues se nos facilita una clave de acceso para jugar directamente a estos. Haberlo hecho de otra manera habría condenado al juego más aún. El nivel del caza y el jeep son asequibles y el último, también pués con mucha paciencia y práctica puede también completarse.

Del apartado sonoro, y siendo Jonathan Dunn el artífice, solo podemos decir cosas buenas. Obviamente es en la versión 128 K’s donde apreciamos ese esplendor en el trabajo sonoro. La versión 48 K’s cumple ofreciendo lo que puede, melodía en el menú y efectos sonoros durante la partida.

El último nivel nos deja un shoot’em up simplón y algo soso.

Después de revisar el material de prensa la idea general es que el título de Ocean / Imagine ofrece variedad a buen nivel pero nada que nos deslumbrara. Y en eso estoy bastante de acuerdo.

Pasando a un analisis más concreto, Computer and Videogames creo que acierta de lleno con muchas de sus apreciaciones: “La primera mitad del juego se hace muy tediosa a menos que saques tus lápices de cera y hagas un mapa […] El segundo nivel es más para fans de los arcade […] muy parecido a Flying Shark […] El último nivel es más al estilo Trantor o Impossible Mission; debes moverte por pasillos buscando ascensores que te llevan más y más abajo en el complejo […] The Vindicator son tres juegos en uno […] Puedes acabar maldiciéndolo por el tiempo que puede quitarte pero nunca te arrepentirás de comprarlo” (8/10).

Crash andaba por las mismas ramas afirmando que “The Vindicator es un excelente juego si puedes pasarte el primer y frustrante nivel”. Otro de sus redactores alega que “aunque ninguno de los tres niveles sea increíble por separado, juntos conforman un paquete interesante aunque nada espectacular” (74/100).

Microhobby en su número 179 de octubre del 88 tuvo mejores ojos para el juego de Imagine: “[…] Nos parece uno de los juegos más completos, complejos, variados y perfectos de los últimos tiempos”. Quizá algo superlativas estas alabanzas para el título que hoy nos ocupa. La publicación patria tenía más de un 8/10 de nota media para él e incluía algunos pokes, un cargador y un mapa del último nivel.

Your Sinclair pone otro notable para The Vindicator con un 8/10 destacando que ofrece tres juegos en uno de calidad aceptable.

La nota discordante la pone Sinclair User con un 62/100: “Es una gran bajón. Como el juego con altas expectativas creadas que ha llegado a ser es más que una decepción. Lo que obtienes por pagar es un juego laberíntico increiblemente tedioso, un shoot’em up bastante decente y un juego de plataformas normalito”.

The Games Machine iba en la misma onda, un 66/100 para un título cuyos niveles “tienen todos algo que ofrecer”.

Artwork del juego.

Otra de las curiosidades de The Vindicator es que llegó a publicitarse como secuela, no os lo perdáis, de… ¡Green Beret! Bueno, eso para quien se lo creyera. El argumento de un juego y otro no pueden estar más desconectados. Jugarretas comerciales para emparentar juegos ya la habíamos visto con otros títulos, acordaos de Phantis, que en Reino Unido lo bautizaron como Game Over 2 y se quedaron tan panchos aunque sí que es cierto que la temática de ambos juegos era más pareja que entre Green Beret y The Vindicator.

Para terminar decir que The Vindicator cayó en manos de un servidor como regalo de reyes y que en un principio me entusiasmó bastante… hasta que me di cuenta que acabar el primer nivel era cosa de locos. Por suerte más tarde pude hacerme con los passwords de los otros dos niveles y disfrutar del juego en toda su extensión. Sin ser una maravilla ofrece diversión y entretenimiento hasta cierto punto. Técnicamente es un juego de notable pero su adicción no es la esperada, en ese aspecto está lejos de otros títulos de Ocean / Imagine de corte similar como por ejemplo Gryzor o Terra Cresta. Y con esto damos por terminada las aventuras del vengador. Hasta la próxima chavales. Salud y píxeles.

El boina verde de Green Beret no tenía suficiente con rescatar a los prisioneros…¡Ahora llegan los extraterrestres!

Uno de los originales de Imagine bajo el regazo de Ocean.

Gráficos - 85%
Movimiento - 80%
Sonido - 85%
Jugabilidad - 75%
Adicción - 60%

77%

Surtido de shoot'em ups y algo de videoaventura para un título que en pantallazos pinta genial pero que queda lastrado por su dificultad inicial. En lo técnico muy buen trabajo.

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kidsaguf

Desde siempre fascinado por los videojuegos, fundamentalmente por la etapa de los 8 bits. El ZX Spectrum le abrió un mundo que desconocía y al que hasta el día de hoy sigue volviendo encantado a pesar de los años.

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Un comentario

  1. Este juego es, en mi opinión, el paradigma de los juegos de spectrum. Buen planteamiento, buenos gráficos, 3 fases completamente diferentes y una dificultad brutal en su primer nivel.
    Es una locura intentar entender esos pasillos tan raros ni con mapa.
    Menos mal que, como se comenta, con los passwords se puede pasar a las dos fases siguientes.
    La 2 es un arcade muy divertido.
    La 3 me recodaba al freddy hardest por su diseño.
    Y resulta que la fase 3 es la más asequible.
    Así que pasas de dificultad infernal, luego dura, finalmente asequible. Un despropósito.
    Pero aún así, es un juego bien hecho, que da ganas de volverlo a tocar.
    Es uno de mis preferidos y, de hecho, me sé de memoria los passwords:
    Valsalvamanoeuvre y eustachian tubes. Curiosidades que tiene la memoria.

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