juegos

Soviet (1990) Ópera

SOVIET. EL FIN DE LA GUERRA FRÍA.

La Guerra Fría fue uno de los conflictos más complejos que tuvieron lugar durante el siglo XX. La colisión entre dos sistemas antagónicos y la amenaza de una destrucción mutua asegurada calaron con rapidez en la cultura popular. Como no podía ser de otro modo, la industria del entretenimiento tomó partido a través del cine, la televisión, los cómics o los videojuegos. El clásico “Missile Command” (Atari, 1980) plasmó mejor que ningún otro título los temores de un enfrentamiento entre superpotencias, aunque la trama del juego se cubría las espaldas responsabilizando del ataque los malvados alienígenas del planeta Krytol. Este título fue versionado para ZX Spectrum durante los primeros años de la plataforma. Con la elección de Ronald Reagan en los Estados Unidos (1982) las empresas de software abandonaron la neutralidad política y pasaron abiertamente a la ofensiva.

En 1984 Acces Software lanzó “Raid over Moscow” para Commodore 64, juego que llegó a nuestro Spectrum en 1985 gracias a U.S. Gold. Este arcade nos daba la oportunidad de meter a los rusos en cintura y atacarles en su propia casa. En realidad se inspiraba en la Iniciativa de Defensa Estratégica o Guerra de las Galaxias, un proyecto de la administración Reagan de 1983 que Activision retomó años después. ¿Quién no recuerda la famosa pantalla que representaba la Plaza Roja?

Raid Over Moscow

La desarrolladora japonesa Konamí nos regaló en 1985 otro clásico impagable: “Green Beret”. Aunque Imagine Software lo publicó para Spectrum un año después, su impacto no fue menor. Si bien es cierto que las instrucciones del juego no dejaban muy claro quien era el malo, las hoces y martillos que aparecían en el marcador dejaban muy claro contra quien peleábamos.

Green Beret Spectrum

Justo en aquel momento ocurrió algo inesperado. Mijail Serguéyevich Gorbachov llegó al poder en la URSS. Él y su programa de reformas intentaron resetear el gigante soviético pero solo lograron cortocircuitarlo. Por ejemplo: ¿Sabías que Gorbachov pudo salvar a Sinclair Research? En la MicroManía nº3 de julio-agosto de 1985, la revista nos informaba de que la URSS necesitaba 1 millón de microprocesadores para un programa escolar. Memotech, Accorn y Sinclair estaban al acecho de este jugoso contrato que, según la información, se llevo la primera. No bstante también informaba de que Sinclair había exportado 100.000 ZX Spectrum a Europa del Este de manera “extraoficial”.

Pero la verdad era muy diferente. Detrás del Telón de Acero ya se estaban clonando los Spectrum y los primeros modelos comenzaron a circular a mediados de los 80. Nada de todo esto evitó la venta de Sinclair Research en 1986, así que podemos concluir que Sir Clive no vio una libra de toda esta mercadería. Apuesto a que el señor Sugar tampoco. Antes incluso del estallido en el reactor de Chernóbil, el Spectrum dejó claro que la Perestroika de Gorbi no iba a funcionar.

Pero volvamos al mundo del Software. La nueva generación de políticos reformadores que lideraba la URSS dividió a la industria del entretenimiento. ¿Eran los rusos buenos o malos? La corriente mayoritaria siguió considerando a la Unión Soviética como un enemigo. En esta línea encontramos juegos como S.D.I. (Activision, 1988), Rambo III (Ocean, 1988), Strider (U.S. Gold, 1989), F-19 Stealth Fighter (Microporse, 1990) o The Hunt of the Red October (Grandslam, 1991). Una minoría de títulos decidió creer en la Perestroika y empatizar con los rusos. Red Heat (Ocean, 1989) se ceñía al guión de una conocida película en la que un republicano convencido como Arnold Schwarzenegger interpretaba a un policía soviético. Ese mismo año, y fuera de las adaptaciones cinematográficas, Code Masters nos ofrecía la inusual experiencia de pilotar un avión soviético en “Mig-29: Soviet Fighter”.

Pero mi título preferido es, sin lugar a dudas, “Soviet” (Ópera, 1990). La carátula parecía sacada de un poster de propaganda, obra del historietista e ilustrador Juan Giménez, quien ya había realizado otros trabajos para la casa como “Sol Negro” (1988), “Mutant Zone” (1988) o “Livingstone Supongo II” (1989). Además, el texto promocional terminaba de una manera sencillamente inaudita: “Trabaja con sigilo, la continuación de la URSS depende de ti”. ¡Nadie en su sano juicio habría publicado un juego así en 1985! Que se tratara de una firma europea y no americana también ayudó. En general, la popularidad de Gorbachov -ganó el Premio Nobel de la Paz en 1990- y el evidente colapso del sistema cambiaron nuestro punto de vista. Lejos de ser una alegato comunista, “Soviet” fue la caricatura de una superpotencia a punto de desaparecer. Veamos este juego con detalle.

Soviet Spectrum

SOVIET, El juego

La Unión Soviética parecía haber llegado a un punto de no retorno en el que los nacionalistas se están haciendo con el control de numerosas repúblicas. El Estado soviético estaba a punto de colapsar y tú manejas un vehículo militar cuyo objetivo es proteger a las minorías -suponemos que rusas- de Lituania y Azerbaiyán. Ahora Lituana forma parte de la UE y Azerbaiyán es un aliado, todo un acierto zurrar a nuestros amigos en un videojuego de hace 34 años (lo que pasa en los 8 bits se queda en los 8 bits). Puesto que se trata de un escenario de guerra puedes ser atacado en cualquier momento, habrá una gran cantidad de enemigos en pantalla y explosiones por todas partes. Estas pueden destruir la tanqueta que manejas y matar a los civiles que debes recatar, así que debes andar con mucho cuidado. A grandes rasgos este es el panorama que nos espera en “Soviet” a lo largo de 4 escenarios, por los que iremos avanzando a medida que completamos los diferentes niveles: Vilna, Bakú, desierto de Azerbaiyán y bosque lituano.

Soviet Spectrum Ingame

No se trata de un mapeado extenso o laberíntico, atrás quedaba la época en que los juegos presumían de tener cientos de pantallas. Aquí lo que cuenta es la habilidad para moverse en un escenario limitado pero complejo, en el que debes localizar y recoger rehenes mientras tus enemigos intentan darte caza por tierra y aire. Lo difícil no es encontrar a tus objetivos sino sobrevivir. En este frenesí puedes fracasar de dos maneras diferentes, bien cuando tu barra de energía desaparece, bien cuando muere un número elevado de rehenes. En las fases 3 y 4 los cautivos también se encuentran en trenes que debes detener abriendo fuego contra ellos, pero si te pasas los harás saltar por los aires y habrás fracasado. Una locura.

Lo primero que vamos a encontrar en este juego multicarga es un menú verdaderamente sorprendente. Las opciones de control están flanqueadas por dos soldados soviéticos que parecen culturistas, con el torso desnudo, mientras empuñan sendas banderas rojas. Estas hondean al aire mientras suena el himno de la URSS, el mismo de la Rusia actual. Una locura perfectamente animada que supo sacar partido al sonido del Spectrum en todos sus modelos.

El área de juego es grande, cómodo a la vista y cuenta con un marcador vertical situado en el lateral derecho. En él podemos encontrar información sobre el número total de rehenes, los que ya hemos rescatado y los que van muriendo durante los combates. También contamos con un pequeño escáner que nos muestra nuestra situación y la de los enemigos más próximos, aunque la acción del propio juego impide que estemos al tanto de esa información. Por último la barra de energía, una genialidad inspirada en títulos como Rambo III (Ocean 1988) o Batman, the Movie (Ocean, 1989). Comenzamos con la imagen de un fornido soldado soviético que, a medida que perdemos vida, se va convirtiendo en un Tío Sam.

Soviet Spectrum

Los gráficos son adecuados, claros y reconocibles, sin filigranas pero de calidad. Nuestra paleta de colores es esencialmente monocroma, pero existen algunos detalles de color (explosiones, tejados,…) que nos proporcionan cierta ilusión cromática. Una argucia de programación que merece la pena destacar. Mientras los grises de las fases 1 y 2 hacen que la experiencia de juego sea verdaderamente disfrutable, el amarillo de la fase 3 dificulta la visibilidad y entorpece la acción. El último escenario vuelve a estar dominado por el gris, pero lo abigarrado del decorado lastra un el conjunto. La perspectiva es cenital y nos moveremos por diferentes escenarios con cierta torpeza. No se trata de ningún Spy Hunter (U.S. Gold, 1985) en el que debamos circular a gran velocidad, de acuerdo, pero se echa en falta un poco más de fluidez. Nuestros enemigos se mueven de manera correcta, tanto los terrestres como los aéreos, y resulta difícil huir de ellos.

Cuando los malos nos disparan se fija un X en el suelo que señala el lugar del impacto, si a ello sumamos las explosiones y nuestras propias balas pueden formar un enjambre de píxeles que dificulten la visibilidad, especialmente de los rehenes que debemos recoger. Estos están representados por unos hombrecillos señalados por una flecha blanca. Además de las balas de nuestra ametralladora, contamos con unas súper bombas que nos ayudarán a librarnos de nuestros perseguidores, pero son limitadas y debemos usarlas con prudencia.

Soviet Spectrum

En cuanto al sonido in game es muy justo y de no ser por el menú inicial dejaría mucho que desear. Por último quisiera hablar de la dificultad. En mi época de joven jugón no fui capaz de pasar de la segunda fase y los demás escenarios, que se encuentran en la cara B de la cinta y requieren de un código, jamás llegué a jugarlos en su momento. Se trata de un título exigente desde el primer nivel, con una curva endiabladamente aguda que repercute negativamente en la adicción. Pero claro, un juego de 4 fases no puede ponerte las cosas demasiado fáciles.

En resumen se trata de un shoot´em up que puede recordar a “Silent Shadow” (Topo, 1988), aunque protagonizado por un vehículo terrestre y bajo una premisa diferente. En “Soviet” cuenta más la habilidad y la prudencia que darle al gatillo. La revista MicroHobby (Año VII, nº203) le dio su portada y le otorgó la etiqueta de “5 Estrellas” con un puntuación total de 80%. También incluía un mapa de dudosa utilidad, pero era algo frecuente en aquellos días. MicroManía (Segunda Época, nº30) no le dio cabida en su portada y sacó una breve reseña en su sección “Punto de Mira” donde alcanzó un discreto 7.

En El Mundo del Spectrum Podcast 9×04 tuvimos la ocasión de entrevistar a David López Guaita, su autor. Si queréis escuchar todo lo que nos contó sobre Soviet, Silent Shadow y su carrera profesional, podéis pulsar sobre la imagen:

Portada El Mundo del Spectrum Podcast 9x04

Firma: SabreFan

En “Soviet” cuenta más la habilidad y la prudencia que darle al gatillo

Gráficos - 81%
Movimiento - 72%
Sonido - 72%
Jugabilidad - 74%
Adicción - 70%

74%

Lo que te espera en “Soviet” a lo largo de 4 escenarios, Vilna, Bakú, desierto de Azerbaiyán y bosque lituano, requerirá de tu pericia y habilidad, más que del gatillo.

User Rating: No Ratings Yet !

El Mundo del Spectrum

El Mundo del Spectrum es un medio digital dedicado al Sinclair ZX Spectrum, a los 80 y al Retro en general. Nació como homenaje a Microhobby en 1996 en formato revista mensual evolucionando hasta esta cuarta época. Como medio audiovisual se publica regularmente el Podcast llamado El Mundo del Spectrum Podcast y material en vídeo en el canal de Youtube. Publicados dos libros de gran éxito editorial. Si te gusta el Retro y el Spectrum en particular, esta es tu web. Bienvenido/a.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta



Autoescuela Zaragoza
Sácate el carnet de conducir en Zaragoza
Páginas web Zaragoza
Páginas web de calidad Zaragoza
Camiseta España balonmano
Camiseta de la Selección Española de balonmano para adulto
Mira también
Cerrar
Botón volver arriba