
Triste noticia la que acabamos de conocer. Uno de sus amigos íntimos ha comunicado el fallecimiento, a finales de 2024, de Don Priestley, autor de míticos juegos como The Trap Door, Popeye, Maziacs, Benny Hill, 3D Tanx o Flunky.
El estilo cartoon, con unos sprites inmensos, que aplicó a varios de sus títulos, convirtió a este profesor reconvertido a programador de videojuegos, en uno de los más reconocidos del universo del ZX Spectrum. También fue muy reconocido su trabajo en juegos como Maziacs o el exitoso 3D Tanx.

La vida de Don Priestley fue muy singular ya que trabajó en la docencia hasta 1979. En 1981, en plena madurez, se apuntó con su hijo a clases de programación en PASCAL. Compró poco después un ZX81 para probar sus listados en BASIC. Programó entonces varios juegos, entre ellos uno de los que más orgullosos se sentiría jamás: Dictator y Mazogs, que sería el germen del Maziacs ya en Spectrum.
Ya en la empresa DK’Tronics, por medio de Kings Syndicate se hicieron con los derechos de Popeye. Un requerimiento fundamental que tuvo muy presente Don Priestley fue el de contar con un Popeye lo más parecido al personaje que todos conocíamos. Para mostrar incluso el detalle de la pipa probó a realizar sprites de gran tamaño, 7 caracteres de alto por 6 de ancho. Lo consiguió. Fue un logro increíble ya que además de Popeye podíamos ver en movimiento a otros personajes y todo ello con un despliegue de color poco habitual en el ZX Spectrum.
La lentitud de movimiento con la que contaba este título, fue optimizada en juegos posteriores como Benny Hill o Flunky. Pero su obra más importante fue lanzada en 1986 con el nombre The Trap Door. Una nueva licencia le permitió crear la que es, para muchos de nosotros, su obra maestra.
Solo hemos hablado de algunos de sus juegos, quizá los más destacados, pero su obra fue muy extensa. Este prolífico autor se retiró agotado y con una visión de la industria que iba hacia producciones con grandes equipos de desarrollo. Algo muy alejado de su carácter reservado. Volvió a la enseñanza y acabó regentando un club irlandés de tiro con arco.
En nuestro segundo libro le dedicamos un apartado especial en el capítulo de «Las Estrellas del Spectrum». Si queréis conocer más detalles de su vida podéis leer nuestro texto en el libro.
Solo queda recordar su figura como uno de los más importantes desarrolladores del Spectrum. Densanse en paz.












Hace ya un tiempo que estas noticias me sientan como un puñetazo en el estómago, son el recordatorio de que el mundo en el que crecimos desaparece lentamente.
Toda la razón. Cada vez nos sientan peor a todos. Es una muestra de que el pasado se desvanece en la historia.
Sic transit gloria mundi. Un maestro de la programación que nos dio horas de diversión… y de cierta desesperación mientras se jugaba a sus juegos.
Nuestro agradecimiento por todas esas horas.