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SAS Combat Simulator (1988) Codemasters

Los run’n’guns siempre gozaron de buena salud en nuestro amado ZX Spectrum, además fue un género que fácilmente atraía tanto al viciado como al no tan asiduo a una partida. Si afinamos un poco más y nos centramos en los run’n’gun militares la cosa se pone que arde  y sí concretamos un poco más, run’n’guns de corte militar con perspectiva cenital… entonces se destapa el infierno ¡Qué grandes títulos señores!

Quizá los máximos exponentes los tengamos en conversiones de recreativas, ambas por cortesía de Elite Systems, el magnífico Commando (1985) y el cooperativo y trepidante Ikari Warriors (1987). De igual manera otros títulos igualmente interesantes salieron al mercado como por ejemplo Rambo First Blood Part 2 (Ocean, 1986), Fernandez Must Die (Image Works, 1988) o el excelente Who Dares Wins 2 (Alligata, 1986). Hoy sacamos de las profundidades un juego de esos que Codemasters, bajo la coletilla “simulator”, sacaba al mercado con la idea de imitar a los grandes títulos ya integrantes del catálogo pero a un precio más asequible para la peña. Algunas veces no lo conseguía, otras sí: SAS Combat Simulator.

Combate a cara de perro al comienzo del primer nivel.

El principal autor de SAS Combat Simulator (SCS) fue Jason Falcus, programador leal al sello Codemasters que ingenió toda su softografía en 1989 con títulos como Bounty Hunter, un interesante híbrido que mezclaba lo mejor del género western en los 8 bits, Jungle Warfare, un Operation Wolf “de hacendado” con más pena que gloria, Power Boat, que recuerda al nivel acuático de Spy Hunter (U.S. Gold, 1985) y Super Tank, con reminiscencias a Tank de Ocean (1987).

La parte gráfica corrió a cargo de Adrian Ludley, otro asiduo a la producción de Codemasters y colaborador acérrimo de Falcus en toda su obra. En cambio para la parte sonora SCS iba a contar con todo un clásico de la melodía para nuestros spectrums, David Whittaker quien pusiera música a títulos de renombre como Combat School (Ocean, 1987), Ghostbusters 2 (Activision, 1989), Gryzor (Ocean, 1987), Savage (Firebird, 1988), Platoon (Ocean 1987), Tetris (Mirrorsoft, 1988) o 007 The Living Daylights (Domark, 1987) por citar algunas de sus contribuciones más sonadas.

Sorteando enemigos subidos en el Jeep

Bien, Load”” pulsamos Enter y a poco ya tenemos una pantalla de carga que nos pone directamente en situación: En una tarde crepuscular, un helicóptero de rescate se dispone a dejar un comando en tierra. El menú abre con una melodía de esas machaconas que se te quedan en el coco. Pues bien comienza la partida y lo hacemos desplazándonos lateralmente hacia la derecha para, a mitad de nivel, avanzar verticalmente hacia arriba. Nuestros huesos han dado con territorio enemigo y tenemos que despachar a las avanzadillas a disparo de rifle.

Desgraciadamente la cadencia de fuego es bastante baja por lo que hemos de ser certeros en los disparos,  por si fuera poco las tropas enemigas no paran de moverse. Nuestro guerrillero cuenta también con granadas para poner las cosas en su sitio. Tras avanzar un poco nos toparemos con power-ups representados por el logo de Codemasters. Uno de ellos es un jeep que nos aliviará el camino hacia el segundo nivel, pero cuidado las vías del tren no son de fiar y la presencia enemiga es continua. Otro de los power-ups es el fuego rápido con el que podremos hacer un uso más efectivo de nuestro rifle. Uno de los detalles que me saca una sonrisa de este juego es la forma en la que mueren los personajes, justo igual que en Ikari Warriors.

El final de cada nivel incluye como detalle una insulsa mini-fase de perspectiva lateral que no aporta demasiado al juego.

Como buen run’n’gun la partida es frenética, si bien la velocidad de juego es más lenta y se ve ralentizada en ciertos tramos del juego, eso sí, en ningún momento dejaremos avistar enemigos. El más mínimo error en nuestros pasos pueden acabar mal, entrar en contacto con el enemigo es fácil y es mortal igualmente y lo peor es que algunos soldados ni siquiera te disparan sino que te buscan a conciencia para tocarte y quitarte la vida. La pantalla de juego es más bien reducida por lo que tampoco disponemos de mucho espacio. Con el jeep en nuestro poder tampoco podemos relajarnos, cualquier granada enemiga y el jeep es historia.

Para pasar cada nivel tendremos que superar una fase de perspectiva lateral en la que nuestro comando tendrá que pasar a cuchillo a todo el que se le ponga por delante. Esta fase que culmina el nivel está disponible en cualquiera de los 4 niveles del juego si bien no aporta demasiado a la experiencia pues no deja de ser un reto algo insulso: tan solo hemos de avanzar acuchillando enemigos a izquierda y derecha; solo disponemos del cuchillo y tampoco es que dispongamos de más movimientos, caminar y acuchillar. No sé realmente si este detalle del juego es un homenaje al magistral Green Beret (Imagine, 1986) pero si es así no lo consiguieron.

Si pasáis el primer nivel tendréis una idea de lo que nos ofrece SAS Combat Simulator ya que los tres niveles restantes son similares, quitando el uso del color. Los niveles dos y tres nos llevan a parajes de combate en la jungla, dominados por el negro y verde, mientras que el último, más parecido al primer nivel, cuenta con la posibilidad de movernos por el agua entre puente y puente.

Carátula del juego.

Pasando a analizar el apartado técnico decir que SAS Combat Simulator muestra unos gráficos que tan solo nos ponen en situación, no es que deslumbren precisamente. En los niveles 2 y 3 donde los colores son más apagados tenemos quizá un apartado gráfico más simplón si cabe. En cuestión de movimiento el título de Codemasters responde bien, aunque peca de algo de lentitud en ciertos tramos (emplazamienos recargados de enemigos) y la suavidad en las animaciones no es que sea su fuerte pero se deja jugar. El apartado dificultad está calibrado, la verdad es que la primera impresión es que no se trata de un juego fácil.

Por suerte los enemigos están diseñados para aparecer siempre en las mismas posiciones por lo que si nos aprendemos la disposición de los mismos acabaremos avanzando ineludiblemente al menos un par de niveles. Eso sí, paciencia. En lo sonoro SAS Combat Simulator se guarda lo mejor para el menú de opciones pues en el juego apenas si disfrutamos de algún efecto sonoro que otro.

En las zonas con puentes podemos optar por avanzar a través del agua, como en Ikari Warriors, pero nuestro avance será demasiado lento y arriesgado.

Un título al estilo Commando, así es como Advanced Computer Entertainment se refería a SAS Combat Simulator: “No es el más original de los juegos pero sí una agradable mezcla de estilos”. Your Sinclair tampoco pasaba por alto el parecido entre el juego de Code Masters y el de Elite Systems: “Considerado capaz de barrer en el premio al peor título y peor portada, este juego es sorprendentemente un buen clon de Commando”. En su número 63 de 1989 Crash era benévolo con el título de Code Masters a pesar de criticar el nivel de perspectiva lateral: “Desgraciadamente esta sección es tan repetitiva como irritante ya que se necesita un timing casi perfecto para despachar a los enemigos” (nota del autor: no es para tanto). Sinclair User definía a SAS Combat Simulator como un buen shoot’em up muy parecido a otro título de U.S. Gold de por entonces: Airborne Ranger: “Es un decente shoot’em up con multitud de power-ups […]”. Yo no le veo mucho parecido al juego de U.S. Gold, mucho más táctico y visual, pero bueno.

Nuestro comando encara un búnker enemigo.

Para ir cerrando reseña recordar que SAS Combat Simulator llegó a formar parte de algunos de los packs que Code Masters hacía con sus juegos para sacar un poco más de beneficio. Nos referimos a los packs denominados por Codemasters Quattro, los cuales seguían una temática concreta para aunar juegos de esa misma temática, así teníamos Quattro Combat (SAS Combat Simulator, Ninja Massacre, Death Stalker y Arcade Fight Simulator), Quattro Fighters (SAS Combat Simulator, Kamikaze, Mig 29 Soviet Fighter y Guardian Angel, este último es realmente el defenestrado Freddy Hardest En Manhattan Sur) además de Quattro Sports (centrado en juegos deportivos) y Quattro Power (sobre vehículos de motor). Además de Quattro Combat y Quattro Fighters, SAS Combat Simulator caló en un extenso recopilatorio llamado Smash 16 que incluía 16 juegos, la mayoría de Codemasters.

Los packs denominados Quattro en los que SAS Combat Simulator tenía presencia.

Y hasta aquí hemos llegado hoy. Si sois nostálgicos run’n’gunners como un servidor no dejéis de probar este juego, un título menor con curiosos detalles y hecho con todo el mimo como solía hacer Codemasters en sus títulos… ¡Y todo por tres míseras libras de entonces! Saludos a la parroquia y hasta la próxima. Salud y píxeles.

¡Pero que SAS Combat ni leches! ¡No me toques el Commando o te comes este tronco!

Un sucedáneo de lo mejor del género a precio de risa.

Gráficos - 60%
Movimiento - 65%
Sonido - 70%
Jugabilidad - 65%
Adicción - 65%

65%

Su variedad de detalles y referencias a otros grandes títulos nos saca una sonrisa a pesar de sus limitaciones.

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kidsaguf

Desde siempre fascinado por los videojuegos, fundamentalmente por la etapa de los 8 bits. El ZX Spectrum le abrió un mundo que desconocía y al que hasta el día de hoy sigue volviendo encantado a pesar de los años.

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